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año 68 de la era ibañez

godofredo y pascualino - se buscan deportistas

"Apareció de repente, sin previo aviso, en el nº 50 de El Campeón de la Historietas.
Alguien debió de pensar en la Bruguera de 1961 que un cambio de línea en dicha
revista podría ser beneficioso y de repente la cabecera se centró en temas deportivos".


Toni Guiral (El Universo de Ibáñez, X/2009)

El gran libro de Mortadelo y Filemón 50º Aniversario, pág 111
- https://akifrases.com/frase/116014)
  
  Tras nuestro artículo previo decicado a la serie sesentera Ande, "ríase" usté con el arca de Noé, se hace obligado dedicar el siguiente estudio a Godofredo y Pascualino, viven del deporte fino, ya que fue la serie que sustituyó a la anterior, de forma inesperada, en la revista El Campeón de las Historietas. Fue en su nº 50, el 20 de febrero de 1961. El motivo del intercambio de series guarda relación con la motivación en Bruguera de darle un aire más deportivo a la revista, incluso en las series que se publicaban en ellas, con portadas dedicadas a las estrellas futbolísticas del momento (Kubala, Gento, Ramallets...). Los éxitos del Real Madrid, ganando cinco Copas de Europa desde el año 1956 y la rivalidad con el F. C. Barcelona en la liga tenían mucho tirón, así como las quinielas. También son reseñables las victorias de Bahamontes y Santana en el Tour de Francia y en Roland Garros respectivamente. El deporte nacional vivía unos años de euforia, y los de Bruguera sencillamente se subieron al carro de la moda del momento.


Izda: Portada revista El Campeón nº 50 (Segura, Bruguera, 20/II/1961)
Dcha: Portada revista El Campeón nº 57 (Segura, Bruguera, 10/IV/1961)

  El arca de Noé no llegó a desaparecer para siempre, ya que, como vimos, fue resucitada solo tres meses después en El DDT. Ibáñez lo tuvo fácil con la nueva temática: solo tuvo que cambiar el aspecto de los personajes y sus respectivos nombres. La agencia de animales pasó a ser una agencia de contratación de deportistas. A partir de ese momento, el dibujante tendría que pensar cada semana en un guion relacionado con la demanda de algún deportista por parte de algún club deportivo. Los protagonistas de la serie, Godofredo y Pascualino, tratarán a toda costa de satisfacer las demandas de sus clientes para seguir manteniendo a flote una empresa que hace aguas.
 

Primeras viñetas de la serie (El campeón nº 50, 20/II/1961)
 
  El carácter de los personajes y sus respectivos roles eran muy similares a los de la serie predecesora: Godofredo, como Noé, es el dueño de la agencia, y tiene un carácter muy dominante con su subordinado, Pascualino. Se comporta de forma despótica y malhumorada con él. Lleva un bombín y casi siempre aparece fumando un puro, elementos que refuerzan su rol de potentado. Pascualino, en cambio, es un hombre calvo, muy bajito, escuchimizado, despistado y poco agraciado. Para colmo, sus ilusiones por convertirse en estrella del deporte casi siempre son aplastadas por su responsable. Como Pepe, Pascualino tiene también pocas luces y parece no comprender los encargos de su jefe, o bien se los toma al pie de la letra. A pesar de sus despistes y meteduras de pata, su jefe parece tener una paciencia infinita con él, porque a lo largo de la serie nunca llega a prescindir de él. Es obvio, ya que Ibáñez necesitaba a los dos personajes para desarrollar cada historieta. Se trata de un ejemplo más de las series de la época, que jugaban con esos roles de jefe y subordinado de las que tanto hemos hablado y que tanto gustaban a los lectores. 


Godofredo siempre frustra la ilusiones de Pascualino
(El campeón nº 60, 1/V/1961)


Godofredo muestra compasión por Pascualino
(El campeón nº 73, 31/VII/1961)
 
  Pese a haberse publicado durante 41 números, sin contar con la historieta publicada en el Extra de Verano de 1961 de la misma revista, y la "rareza extraviada" publicada casi una década después en las páginas del DDT 3ª época nº 152 (15/VI/1970), lo cierto es que la serie es bastante desconocida por el gran público. El desarrollo de cada historieta es muy similar al de su predecesora o al de las historietas cortas de Mortadelo y Filemón, conteporáneas, con un gag hinchado que explota en la última viñeta y que a menudo termina con los protagonistas a la carrera (con Pascualino siempre por delante de Godofredo, obviamente). Se mantuvo el mismo tamaño que ocupaba El arca de Noé (tres cuartos de página por historieta), para seguir dejando espacio en la columna lateral para los acertijos, chistes, acrósticos o la sección "¿Es verdad o es mentira?"... Todas las historietas publicadas de la serie cuentan con diez viñetas, ocho de ellas de tamaño similar y dos más grandes que sirven de cabecera y cierre de la historieta. Comenzaron a publicarse en blanco y negro, pero a partir del nº 56 de la revista disfrutan de un "privilegiado" coloreado en bitono, incorporando tonalidades rojizas. En la página web de Humoristán han compartido un original de la primera historieta de la serie, del que reproducimos una parte bajo estas líneas. Puede verse muy bien el mencionado "Typp-Ex" de la época, que en Bruguera llamaban "blanquillo", y que permitía corregir errores o, en este caso, camuflar la grafía de Ibáñez para sustituirla por rotulación mecánica. También se utilizaba para censurar partes de una viñeta cuyo contenido no se veía con buenos ojos en plena dictadura.


Primeras viñetas de la serie - Página original
(El campeón nº 50, 20/II/1961)

  El pequeño negocio o agencia en la que trabajan Godofredo y Pascualino sirve de escenario de cada historieta. Su ubicación nos es desconocida. Parece una vivienda en un piso de ciudad, aunque en una de las historietas se muestra una piscina para los entrenamientos de uno de los nadadores contratados. Como se ha explicado, el objetivo de la empresa es satisfacer las demandas de sus clientes (el Club Atlético Tragamillas, el Club Morcilla, el Madrileñete F. C., el Club Atlético "El Tríceps", ...). Estas peticiones suelen ser de todo tipo: boxeadores, corredores, atletas, futbolistas... Godofredo es quien manda en la agencia, y se vale de Pascualino para salir al mercado a buscar deportistas de élite. Pero este, más que un "caza-talentos", es un despistado sin paragón cuya incompetencia no conoce límites. Así, cada historieta representa un chasco tras otro, que lastran cada vez más la maltrecha economía de la agencia. Para colmo, Pascualino trata de reivindicarse en cada historieta como un as del deporte en cualquier disciplina: halterofilia, ciclismo, lanzamiento de jabalina... vestido para la ocasión con el atuendo diferente, subido en bicicleta, vestido de jockey o escopeta en mano con traje de cazador, pero Godofredo aplaca todas sus pretensiones a las primeras de cambio. 


Finales de la serie que recuerdan a los de Mortadelo y Filemón
(El campeón nºs 66, 56 y 60, Bruguera, 1961)

  Como en El Arca de Noé, esta seríe también esconde en sus viñetas incontables gags de segundo plano. En este caso, al no existir un tercer personaje, como el pulpo, Ibáñez se vale de carteles que cuelgan por todas partes de la oficina con ofertas sin sentido y por momentos surrealistas relacionadas con deportistas: "Hay dientes de recambio. Todas tallas. Para boxeadores", "Vendo tratado de gimnasia matutina porque nos levantamos tarde", "Vendo caballo de carreras por haberse jubilado", "Cambio jugador de fútbol en buen estado por gabardina",  "Vendo diccionario de insultos para árbitro. ¡Ganga!"... Funcionan como auténticos chistes, ajenos al argumento de la historieta principal. Este tipo de recursos cómicos habían sido también explotados por Vázquez en su serie La Osa Mayor, agencia teatral, que tuvo una gran influencia en Ibáñez. 


Carteles cómicos en segundo plano - El Campeón nºs 72-75 (VII-VIII, 1961)


Carteles por todas partes en "La Osa Mayor", de Vázquez - Inspiró a Ibáñez
Can Can nº 37 (Bruguera, 20/X/1958)

  Las páginas de la serie son también espejo de la época en las que fueron dibujadas por Ibáñez. Sucedió lo mismo con El Arca de Noé, Mortadelo y Filemón y, en general, en infinidad de series del mundo del cómic. En Godofredo y Pascualino es reseñable, por ejemplo, la referencia al campeón de atletismo checo Emil Zapotek, al que Ibáñez alude en la historieta como "Zapatopek" a propósito, para darle un toque de humor.


Emil Zapotek, campeón de atletismo de la época, homenajeado por Ibáñez en clave de humor
El Campeón nº 57 (Bruguera, 10/IV/1961)

   La serie desapareció mucho antes que El Arca de Noé, con el ocaso de la revista El Campeón a finales de 1961. Algunas historietas se reeditaron años más tarde, entre 1969 y 1970, en la revista El DDT, en las que apareció la mencionada historieta perdida (contando finalmente la serie con un total de 43 historietas). Desde entonces, apenas se ha reeditado, contando con apariciones ocasionales en revistas como Pulgarcito (1974), Super Carpanta (1980) o Super DDT (1984). En el siglo XXI la hemos visto en el tomo recopilatorio de los primeros trabajos de Ibáñez (Lo mejor de los comienzos de Ibáñez, Penguin Random House, X/2024) y de forma integral en el volumen dedicado a la serie, junto a Ande ríase "usté" con el arca de Noé, publicado por la misma editorial en marzo de 2026, más de sesenta años después del nacimiento y el ocaso de la serie.
 

Izda: Lo mejor de los comienzos de Ibáñez (Penguin Random House, X/2024)
Dcha: El arca de Noe & Godofredo y Pascualino - Integral (Penguin Random House, III/2026)
 
 Las conclusiones a las que llegamos son similares a las expuestas en el artículo previo: se trata de una serie fundacional, y a la vez fundamental para entender el humor de Ibáñez. El lector puede percibir en sus viñetas cómo el dibujante fue gestando su propio estilo con las historietas de esta etapa, que tuvo una marcada influencia del gran Manuel Vázquez. Leyendo estas dos series se comprende mucho mejor el que Ibáñez llegase donde llegó, su estilo humorístico, los gags en segundo plano, las metáforas visuales, el humor surrealista... En 1962 Ibáñez empezó a mirar de reojo a los grandes maestros del cómic francobelga, especialente a André Franquin, y poco a poco fue asimilando parte de su estilo, mimetizándolo con el suyo propio. Fruto de toda esa amalgama de estilos (de Franquin, de Vázquez, de Peyo...) Ibáñez fue creciendo como historietista hasta sublimar, en apenas algo más de un lustro, con una historieta legendaria: El sulfato atómico.

Autor

Alfredo Sánchez Esteban
 
Bibliografía:

- El Universo de Ibáñez (Antoni Guiral, Ediciones B, X/2009) 
Ande, ríase "usté" con el arca de Noé (Integral con prólogo de Miguel Fernández Soto, 2016) 
- Los cómics de Francisco Ibáñez (Fernando Javier de la Cruz Pérez, Universidad de Cuenca, 2008)
- Dos series que construyeron al mito: El arca de Noé & Godofredo y Pascualino
  (Penguin Random House, 2026, textos de Jordi Canyissà)


Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Godofredo_y_Pascualino,_viven_del_deporte_fino
https://www.tebeosfera.com/sagas/godofredo_y_pascualino_1961_ibanez.html
https://www.tebeosytebeos.com/2016/05/integral-godofredo-y-pascualino-viven.html

 


 

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